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L’Artois

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Reconocer y gestionar eficazmente los comportamientos irrespetuosos en el lugar de trabajo

Un colega que interrumpe sistemáticamente en las reuniones. Un gerente que envía mensajes cortantes a las 22 h en la mensajería del equipo. Una…

Comportement irrespectueux au travail lors d'une réunion de bureau, un collègue masculin pointant un doigt de manière agressive vers une collègue féminine mal à l'aise
5 min

Un colega que interrumpe sistemáticamente en las reuniones. Un gerente que envía mensajes cortantes a las 22 h por la mensajería del equipo. Un comentario inapropiado deslizado en un tono falsamente humorístico. Estas situaciones no son meros malentendidos: señalan un comportamiento irrespetuoso en el trabajo que se instala progresivamente cuando no se ofrece una respuesta clara.

Comportamiento irrespetuoso en el trabajo: lo que realmente cubre el derecho laboral

Antes de hablar de gestión o comunicación, es necesario establecer un marco. El Código del Trabajo francés impone al empleador una obligación de seguridad hacia cada empleado, incluyendo la protección contra los riesgos psicosociales. El acoso moral, definido como acciones repetidas que tienen como efecto una degradación de las condiciones de trabajo, constituye la infracción más conocida.

La dificultad radica en la zona gris entre la incivilidad puntual y el acoso caracterizado. Un empleado que pone los ojos en blanco cada vez que un colega habla no comete una falta disciplinaria aislada. Repetido durante varias semanas, este mismo gesto puede contribuir a un clima hostil documentable.

Puede encontrar los artículos en Opus Media para profundizar en la distinción entre incivilidad, falta de respeto y acoso en un contexto profesional francés.

La Convención 190 de la OIT, ratificada por un número creciente de países, amplía aún más el ámbito. Cubre no solo la violencia física, sino también los comportamientos amenazantes repetidos, incluso por vía digital. En otras palabras, un mensaje intimidante enviado a través de una herramienta colaborativa entra en el ámbito de la prevención.

Joven mujer aislada y estresada en un pasillo de empresa, víctima de comportamientos irrespetuosos por parte de sus colegas que susurran a sus espaldas

Irrespeto a través de la pantalla: cuando las incivilidades digitales se instalan en las herramientas colaborativas

Los intercambios profesionales ahora se realizan en gran parte a través de herramientas digitales, y las incivilidades también se trasladan allí. La encuesta europea ESENER 2024 muestra que los intercambios sobre los efectos de la digitalización en la salud y la seguridad en el trabajo se vuelven más frecuentes en las empresas europeas.

Paralelamente, la participación de los departamentos de recursos humanos en las medidas contra los riesgos psicosociales está disminuyendo. Este desfase crea un ángulo muerto: las incivilidades digitales avanzan sin que los dispositivos internos sigan el ritmo.

¿Alguna vez ha recibido un mensaje profesional redactado completamente en mayúsculas, seguido de un signo de exclamación? ¿O un comentario pasivo-agresivo en un hilo de discusión compartido con todo el equipo? Estas microagresiones digitales son más difíciles de identificar para un gerente que un grito en un espacio abierto.

Señales concretas a vigilar en las herramientas colaborativas

  • Respuestas sistemáticamente secas o monosilábicas dirigidas siempre a la misma persona, creando un aislamiento visible para el resto del equipo.
  • La exclusión repetida de un colega de ciertos canales de discusión o de reuniones por videoconferencia, sin justificación relacionada con el proyecto.
  • Capturas de pantalla de conversaciones privadas compartidas públicamente para ridiculizar o desestabilizar a un empleado.
  • El envío regular de mensajes fuera del horario laboral con una expectativa implícita de respuesta inmediata, generando estrés crónico.

Estos comportamientos dejan huellas escritas. Es tanto una ventaja (la prueba existe) como una trampa (nadie piensa en conservarla en el momento).

Reportar y seguimiento: por qué declarar no es suficiente

Establecer un dispositivo de reporte es un primer paso. Muchas empresas se detienen ahí, pensando que el procedimiento protege a la organización. En Orange, la CFE-CGC ha señalado las limitaciones de este enfoque: la empresa registraba un alto volumen de incidentes de violencia externa, pero el sindicato señalaba la falta de análisis de las causas organizacionales detrás de estas declaraciones.

El diagnóstico es claro: declarar un incidente sin analizar sus causas organizacionales no previene su repetición. En otras palabras, el formulario de reporte no reemplaza la investigación sobre lo que, en la organización del trabajo, ha permitido o favorecido el comportamiento.

Lo que el seguimiento post-reporte debería incluir

Después de cada reporte, tres preguntas merecen una respuesta documentada. ¿Qué factor organizacional contribuyó a la situación (carga de trabajo, gestión ausente, falta de reglas claras sobre la comunicación)? ¿Qué medidas correctivas se han tomado, y en qué plazo? ¿El empleado afectado ha recibido un acompañamiento concreto, no solo un acuse de recibo?

Sin este seguimiento, el dispositivo de reporte se convierte en una herramienta administrativa sin efecto preventivo. Los empleados terminan por no reportar, convencidos de que nada cambiará.

Reunión entre un empleado y una responsable de recursos humanos para reportar y gestionar comportamientos irrespetuosos en el trabajo en una oficina de RRHH

Reaccionar ante un colega irrespetuoso: método en situación real

La teoría de la comunicación no violenta circula mucho. En la práctica, ante un comentario hiriente en una reunión, pocos empleados piensan en reformular sus emociones en cuatro pasos. Un enfoque más realista se basa en dos reflejos simples.

El primero: nombrar el comportamiento, no a la persona. Decir “este comentario es inapropiado” en lugar de “eres irrespetuoso” desactiva la tensión. El segundo: posponer la discusión si la emoción es demasiado intensa. “Prefiero que hablemos de esto en una hora” no es una fuga, es una decisión táctica.

Estos dos reflejos funcionan porque rompen el ciclo acción-reacción. Un comportamiento agresivo a menudo busca una respuesta simétrica. Rechazar esta simetría modifica la dinámica del intercambio.

Cuando el problema supera al individuo

Si el mismo tipo de irrespeto vuelve regularmente en un equipo, el problema probablemente no es una cuestión de personalidad. Un clima de trabajo degradado, un estrés colectivo relacionado con la carga o una gestión que tolera el irrespeto por pasividad producen los mismos efectos. Tratar el comportamiento sin examinar el entorno equivale a tratar un síntoma.

La encuesta ESENER 2024 confirma esta lectura: las empresas que integran la prevención de riesgos psicosociales en su estrategia global, y no solo como respuesta a un incidente, obtienen mejores resultados en el clima social.

La gestión de comportamientos irrespetuosos en el trabajo no es un tema de confort. Es un palanca directa sobre la salud de los equipos, la fidelización de los empleados y la calidad del trabajo producido. Existen herramientas, desde el marco jurídico hasta las técnicas de comunicación. El desafío sigue siendo abordar los factores organizacionales que alimentan estos comportamientos y mantener el esfuerzo más allá del primer reporte.

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